EL CASTRO CELTIBERICO DE EL CEREMEÑO

EL CASTRO CELTIBERICO DE EL CEREMEÑO

(HERRERÍA, GUADALAJARA)

Los celtíberos fueron los pueblos prerromanos de estirpe celta que habitaron, en los siglos anteriores al cambio de era, la región de la Celtiberia cuyos límites se extendían desde el valle medio del Ebro hasta el río Duero, quedando incluido en ella el norte de la provincia de Guadalajara, ocupado en parte por el Señorío de Molina de Aragón donde se ubica el yacimiento arqueológico de "El Ceremeño".

Este poblado fortificado o "castro" fue descubierto casualmente por vecinos de la localidad de Herrería durante los años 80 y a lo largo de varias campañas se han realizado excavaciones arqueológicas en extensión, dirigidas por María Luisa Cerdeño profesora de la Universidad Complutense, que han ampliado notablemente nuestros conocimientos sobre la cultura celtibérica.

Su gran interés estriba en que ha conservado las estructuras defensivas y domésticas de dos momentos sucesivos de ocupación. El primer asentamiento se ha fechado en el siglo VI a. C. y fue destruido por un incendio sobre cuyas cenizas se volvieron a asentar sus habitantes, hasta el definitivo abandono del lugar presumiblemente en torno al siglo IV a. C.

El poblado es un pequeño recinto de unos 2.000 m2 ubicado sobre un cerro testigo en la vega del río Sauco lo que le confiere una buena posición estratégica tanto desde el punto de vista económico como defensivo, reforzado éste último por una espectacular muralla de piedra que rodea su perímetro. En el interior se disponen las viviendas, rectangulares y adosadas entre si, a lo largo de dos calles paralelas que atraviesan el espacio interior de este a oeste, siguiendo el modelo habitual de muchos poblados meseteños durante la Edad del Hierro.

Las viviendas hasta ahora descubiertas tienen un tamaño que oscila entre los 30 y los 50 m2 y constan de dos o tres estancias interiores: el vestíbulo, la gran habitación central donde se situaba el hogar y la despensa al fondo donde se guardaban las provisiones. En ellas se han encontrado algunas vasijas de almacenamiento que contenían diferentes productos, como trigo, cebada, mijo y bellota, indicadores de los productos básicos de su alimentación.

Aparte de la interesante información obtenida sobre los aspectos urbanos y domésticos, también comenzamos a saber algo sobre las costumbres funerarias de los habitantes de El Ceremeño puesto que en 1997 fue descubierta la necrópolis, o lugar donde enterraban a sus muertos y en la actualidad está siendo objeto de estudio.

Otra de las características singulares del castro de El Ceremeño ha sido el buen estado de conservación general en que se encontraban sus estructuras de piedra que ha permitido acometer su consolidación y puesta en valor, tras ser declarado Bien de Interés Cultural, para que pueda ser visitado por el gran público como muestra importante de nuestro común Patrimonio Arqueológico. La explicación y comprensión de las ruinas visitables se completa con un pequeña Exposición/Centro de Visitantes instalado muy cerca del yacimiento, en los locales del Ayuntamiento de Herrería.

Autora del trabajo: María Luisa Cerdeño (Universidad Complutense de Madrid)

Mas información sobre la celtiberia: http://www.galeon.com/celtiberia

Asociación de Amigos del Museo de Molina de Aragón


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